Agricultura

Sierra de Vicor … nuestra madre. La Sierra de Vicor, imponente y majestuosa, acoge bajo sus faldas a sus dos hijos, el Río Grío y el Perejiles que discurren y riegan sus tierras y sobre los cuales se asientas nuestras familias y vecinos. Gentes, que hemos forjado nuestro carácter y afán de superación sobre sus verdes laderas y frondosos bosques. Este amor de nuestra madre tierra es tan inmenso, que con cada porción de tierra que cultivamos, nos facilita, el alimento para nuestros seres queridos. En cada era, ladera o cerro nos cede unas gotas de su roja sangre, las cuales se materializan en dulces y brillantes cerezas. Cerezas de intenso sabor y de un brillo cegador, que albergan en su interior, nuestro futuro junto a la Sierra de Vicor … nuestra madre.

Historia de la cereza

CerezosEl cerezo se cultiva desde la Prehistoria. Posiblemente llegó a Europa desde Asia Menor gracias a los pájaros migratorios. Los hombres consumían los frutos silvestres de los cerezos (Prunus avium) Se han encontrado grandes cantidades de huesos en asentamientos de la Edad de Piedra. 6.000 años a. C. ya se majaban cerezas para obtener un líquido ingerible, que luego de fermentar se convertía en alcohol. Los hombres al consumirlo notaban una gran euforia en el cuerpo.

CerezasTeotrasto menciona los principios de su cultivo 371 años a. C. Plinio el Viejo, el primer pomólogo conocido, divulgó que fue el cónsul romano Licinio Luculus el que introdujo el cerezo en Italia (año 680) y en Europa, después de ganar una batalla a Mitrídes VI y conquistar el reino de Ponto. Allí en la ciudad de Cerasonte se cultivaban muchos cerezos. El nombre de cereza viene de Cerasonte (cerasium)

Otras fuentes dicen que tres siglos antes de que viviera Luculus ya se hablaba en Italia de la cereza. Lo que sí parece cierto, es que Luculus, sí trajo una cereza más grande y más dulce.

CerezosEs sabido que los romanos practicaban y con mucho éxito el arte de los injertos y además de extender el cultivo por todo el imperio crearon nuevas variedades con nuevos sabores, integrando a los cerezos en el grupo de árboles frutales.
Tenemos que tener en cuenta a las cerezas inglesas que son muy ácidas y que se utilizan para hacer una exitosa compota.

Pomología es la ciencia que se ocupa de los frutos comestibles. Viene del latín «pomum» (fruto), y del griego «logis» (ciencia).

Laboreo, poda y recolección

Aunque en los últimos años se están introduciendo cerezos injertados desde los viveros, lo tradicional y la práctica más frecuente es traer los cerezos desde los montes y sierras cercanas, desinfectarlos de posibles plagas y enfermedades y plantarlos. La época para llevar a cabo esta práctica es entre otoño e invierno.

Posterior a la plantación del árbol se lleva a cabo el injerto, cuando éste cuenta con 1 ó 2 años de edad. El tipo de injerto más habitual es el «espiga» que debe realizarse entre enero y febrero.

El sistema de abonado más utilizado sigue basándose en estiércoles y en el enterramiento de malas hierbas. Este abonado natural se complementa en ocasiones con enmiendas nitrogenadas, cálcicas o potásicas según necesidades del suelo.

La poda es ligera en árboles de producción, limitándose a aclareos y despuntes. En árboles jóvenes se tiende a formarlos mediante supresión de ramas y despunte para obligarlos a ramificar. Por razón del vigor y envergadura que confiere el patrón de cerezo silvestre, las plantaciones de árboles a todo viento son marcadamente predominantes en toda la zona.

La recolección tiene una duración normal de 12-15 semanas. Se inicia por lo regular a finales del mes de abril y se prolonga hasta principios de agosto en las explotaciones situadas a mayor altitud.

La estructura minifundista de la propiedad de la tierra determina que en la mayor parte de las explotaciones la mano de obra sea de carácter familiar en proporciones muy elevadas. La recogida del fruto es ardua, y precisa adiestramiento. Las cerezas han de recogerse a mano, de una en una, sin que quepan fórmulas mecanizadas sustitutivas, por la delicadeza del fruto y la complejidad del sistema de cultivo. El sistema manual sigue siendo el único y más apropiado

Composición por 100 gramos de porción comestible

Calorías 58,3
Hidratos de carbono (g) 13,5
Fibra (g) 1,5
Provitamina A (mcg) 3
Vitamina C (mg) 8
Potasio (mg) 260
Magnesio (mg) 11
Calcio (mg) 16

mcg = microgramos

Texto sobre C´alial

Toda la zona que comprende la Mancomunidad Sierra de Vicor-Espigar, posee unas especiales características agroclimáticas, que facilita el cultivo del cerezo. Sus montañas, ayudan en gran medida a conseguir un clima mediterráneo idóneo para su cultivo. Disponemos de unos inviernos prolongados, con temperaturas gélidas cercanas a 4 ºC de media, que dotan al cerezo de unos periodos de frío necesario para su buena floración y en verano rondamos los 22ºC de media. Este inmejorable escenario, se da gracias a nuestra altitud, que partiendo desde los 500m de altura, cultivamos, llegando incluso hasta los 1300m. La pluviometría también acompaña con una precipitación media anual entre 500-600 l/m². Temperatura, altitud y pluviometría, son sin duda, tres variantes que hacen sobresaliente y único nuestro producto estrella, la CEREZA. Un producto, que puede ofrecernos esa variante de sabores que van desde unos suaves ácidos, hasta acercarnos a un dulce intenso, gracias a que los periodos de maduración son los idóneos en nuestras montañas. Su recolección profesional y familiar, junto con los nutrientes de nuestras tierras, dan a nuestras cerezas, esa calidad en los mercados que pocos productos pueden ofrecer.

Todos estos factores, nos mueven a intentar conseguir distinguir nuestra cereza de las demás. Para ello estamos trabajando en nuestra Mancomunidad y desde ella esperamos que en un pequeño periodo de tiempo, después de los oportunos estudios y con el esfuerzo de todos, consigamos el uso de la marca C´alial en alimento de calidad diferenciada, impulsado por la Diputación General de Aragón, para poder competir en los mercados nacionales e internacionales.

Datos técnicos-situación

Nuestra área geográfica se encuentra en el Sistema Ibérico Zaragozano, nos componemos de núcleos de población inmersos en  la Comarca Comunidad de Calatayud  y englobados dentro de la Mancomunidad Sierra de Vicor-Espigar. La zona que aglutina nuestra producción de cereza, se encuentra compuesta por los municipios de Belmonte de Gracián y su pedanía de Viver de Vicor, Codos, El Frasno y sus pedanías Aluenga, Inogés y Pietas, Mara, Miedes de Aragón, Orera, Ruesca, Sediles, Tobed y Villalva de Perejiles.

Los primeros datos fiables, para conocer cuando se introdujo el cerezo en nuestra zona, data de la época romana, alrededor del siglo III-IV, ya que no es menos conocido que somos la vía de acceso hacia los de asentamientos romanos de nuestra cercana Augusta Bilbilis.

Las variedades de cereza son muy diversas y en continua expansión, llegando a alcanzar más de 500 variedades y cada año va en aumento, en un afán de conseguir la cereza perfecta. En nuestra zona destaca la Vicora, auque también se le conoce con otras denominaciones, una cereza no de excesivo tamaño pero de gran sabor, que se encuentra en las parcelas más antiguas y montañosas.

Dentro de esta amalgama de variedades y por su periodo de recolección podemos distinguir la Early lory, Burlat, Prime Giant, Celeste, Starking, Summit, Sunburst, Lapins, Skeena y Sweetheart.

Todas las variedades las clasificamos por su calibre, el cual se determina por su diámetro máximo de su sección ecuatorial. Para su comercialización existen varios modelos de diferenciación de calibres, destacando:

  • Extra Superior: Superior a 28mm
  • Extra Normal: De 26mm – <28mm
  • Primera: De 22mm – <26mm
  • Segunda: Inferior a 22mm

Datos económicos-otros productos que ofrecer

Con una población cercana a 2300 habitantes y una extensión de 323,5 Km², la Mancomunidad Sierra Vicor-Espigar, como su propio nombre indica, está en un sistema montañoso con el cual intenta ser lo más respetuosa posible. Nuestros municipios carecen por diversas circunstancias de industrias que atraigan población y lo más importante que no hagan que la actual emigre buscando un futuro mejor. Todo ello hace que el turismo rural y la agricultura sean el principal soporte económico de nuestras familias. Con una extensión cercana a las 1000 ha de cerezos y una producción que ronda los 3 millones de kilos, es la cereza, el principal motor económico, seguido de el cultivo de la vid, el almendro y el olivo. En el ámbito turístico-cultura destaca el Arte Mudéjar de Tobed, el yacimiento celtíbero de Ségeda en Mara, los pozos de nieve de El Frasno.